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Canal ampliado de Panamá: qué se hizo y qué cambió

hace 8 horas · Actualizado hace 8 horas

Obras del tercer juego de esclusas, visto desde Miraflores

El 26 de junio de 2016, miles de personas siguieron la llegada del primer buque neopanamax a las nuevas esclusas del Atlántico. Ese día se inauguró oficialmente el Canal de Panamá ampliado, el proyecto de ingeniería más grande que el país emprendió desde la construcción de la vía en 1914. Era una obra esperada y debatida durante años, y su resultado cambió el tamaño de los barcos que pueden usar el Canal y el tipo de carga que mueve.

Obras del tercer juego de esclusas, visto desde Miraflores
Foto: Mariordo, CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons)
Índice

Cómo nació la idea de ampliar

A inicios de los años 2000, el Canal ya funcionaba cerca de su límite. El comercio mundial crecía, los barcos se hacían más grandes y las esclusas de 1914 no admitían los nuevos diseños. Además, las rutas alternativas, como los puertos de la costa oeste de Estados Unidos con trenes hacia el este, empezaban a ganar clientes.

En abril de 2006, el entonces presidente Martín Torrijos presentó la propuesta de construir un tercer juego de esclusas, una en cada océano, y de ensanchar y profundizar los canales de navegación. El plan se sometió a un referéndum nacional el 22 de octubre de 2006 y fue aprobado por amplia mayoría de los votantes. Las obras comenzaron en 2007.

Qué incluyó la obra

La ampliación no fue solo “unas esclusas nuevas”. Fue un conjunto de trabajos que se levantaron en simultáneo:

  • Dos complejos de esclusas: Agua Clara, en el Atlántico, y Cocólí, en el Pacífico, cada uno con tres cámaras y sus tinas de ahorro de agua.
  • Nuevos cauces de acceso: se excavaron canales para conectar las esclusas con los cauces existentes, incluyendo un gran tramo en el lado Pacífico.
  • Dragado y ensanche: se profundizó y amplió el cauce de navegación de ambos océanos y del lago Gatún.
  • Aumento del nivel del lago: se elevó el nivel máximo de operación del lago Gatún para ganar calado.

Todo ello implicó mover enormes volúmenes de tierra y roca, levantar estructuras de concreto de dimensiones colosales y fabricar en Italia las compuertas rodantes que luego se transportaron por mar. La inversión total superó los cinco mil millones de dólares, uno de los costos más altos de la historia del país.

Construcción del tercer juego de esclusas en el Pacífico
Foto: Mariordo, CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons)

Las esclusas nuevas, una a una

Cada complejo funciona como una escalera de tres pasos. Los buques suben en tres etapas desde el nivel del mar hasta el lago Gatún, y al descender lo hacen en sentido inverso. En el Pacífico lo hace en las esclusas de Cocólí, y en el Atlántico, en las de Agua Clara.

Las cámaras miden 427 metros de largo, 55 de ancho y 18,3 de profundidad. Cada cámara tiene tres tinas laterales de ahorro de agua, de modo que alrededor del sesenta por ciento del agua se reutiliza en cada ciclo. Esa solución permite que las esclusas gigantes funcionen sin gastar más agua del lago que las originales por cada tránsito.

Un buque cruzando las esclusas de Agua Clara, en el Atlántico
Foto: Mariordo, CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons)

Retos y debates

La obra no estuvo exenta de dificultades. El proyecto sufrió retrasos y disputas contractuales con el consorcio constructor por sobrecostos, que terminaron en arbitrajes internacionales. Hubo también discusiones sobre el impacto ambiental, la disponibilidad de agua y el costo para el Estado. Con todo, el Canal ampliado entró en servicio con unos meses de retraso respecto a la fecha prevista inicial y desde entonces ha operado con regularidad.

En paralelo, en el país se debatió qué haría Panamá con el nuevo flujo de ingresos. Para entender cómo se reparte, puedes ver el artículo sobre los peajes del Canal.

Qué cambió desde entonces

La ampliación permitió que los portacontenedores de hasta unos catorce mil contenedores crucen el Canal, y abrió las puertas al transporte de gas natural licuado, un mercado que antes estaba casi vedado. Muchos puertos, tanto de Asia como de América, invirtieron en infraestructura para recibir a los buques neopanamax, los de mayor tamaño que ahora pueden pasar.

Las tinas de ahorro de agua del complejo de Agua Clara vistas desde el aire
Foto: Mariordo, CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons)

El Canal ampliado también cambió la imagen del país. Panamá consolidó su lugar como centro logístico de la región, con puertos, zonas francas y servicios asociados. Eso se nota en el corredor logístico del Canal y en lugares como el puerto de Colón y la Zona Libre de Colón.

Qué se puede visitar hoy

Quien quiere ver las obras con sus propios ojos tiene dos opciones. En el lado Atlántico están las esclusas de Agua Clara, con un centro de visitantes y miradores. En el Pacífico, las esclusas de Cocólí se ven desde la zona de Miraflores y, según la época, desde el área de observación del propio complejo, y se pueden combinar con una visita a las esclusas de Miraflores, donde se ve la tecnología original de 1914 en funcionamiento.

Si quieres la historia completa de cómo se llegó hasta aquí, desde los viajes de los primeros españoles hasta el traspaso de 1999, puedes leer la historia del Canal de Panamá.

El agua, la gran preocupación

Cada tránsito por el Canal consume agua dulce del lago Gatún, y ese mismo lago abastece a buena parte de la población de la ciudad de Panamá y de Colón. Por eso las tinas de ahorro de agua fueron una pieza central del diseño: sin ellas, las esclusas gigantes habrían exigido mucha más agua por cada paso. Aun así, las sequías recientes, vinculadas al fenómeno de El Niño, demostraron que el recurso es limitado y que el nivel del lago puede obligar a reducir el calado o el número de tránsitos. De ahí que desde hace años se discuta cómo asegurar más agua para el futuro, con proyectos como un nuevo embalse en la cuenca del río Indio. Para entender cómo se conecta el lago con todo el sistema, está el artículo sobre el lago Gatún.

Una línea de tiempo rápida

La historia de la ampliación cabe en pocos hitos: en 2006 se anunció el proyecto y se aprobó en referéndum; en 2007 comenzaron las obras; en 2016 se inauguró el tercer juego de esclusas; y desde entonces el Canal opera con dos tipos de esclusas en paralelo. Esa convivencia es una de las cosas más curiosas del sistema: en un mismo día pueden verse locomotoras guiando un buque por una cámara del siglo pasado y remolcadores empujando un portacontenedores de 366 metros en las nuevas.

Para entender en qué momento encaja todo esto dentro de la historia del Canal, vale la pena saber que la ampliación fue la tercera gran etapa: la primera fue el intento francés del siglo XIX, la segunda la construcción estadounidense que se completó en 1914, y la tercera es esta, ya bajo administración panameña. El proyecto francés explica por qué la vía de esclusas se impuso sobre la idea de un canal a nivel del mar.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se inauguró el Canal ampliado?

El 26 de junio de 2016, con el tránsito del primer buque neopanamax por las esclusas de Agua Clara.

¿Se cerraron las esclusas antiguas?

No. Las esclusas originales siguen operando junto a las nuevas. Los buques Panamax usan las antiguas y los neopanamax las nuevas.

¿Cuánto costó la ampliación?

La inversión superó los cinco mil millones de dólares. La cifra final incluyó las obras de las esclusas, los dragados y las reclamaciones contractuales, y se detalla en los informes de la Autoridad del Canal.

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