Taboga – La Isla de las Flores

Entre pétalos de diferentes colores y la cálida brisa marina, vuelan colibríes en la Isla de Taboga. Su trinar ambienta musicalmente los hermosos paisajes pintados de turquesa y grises, tonos únicos para este lugar; que además sirven de lienzo para la diversidad de especies que hermosean a la reconocida Isla de las Flores. No en vano es uno de los paraísos preferidos para planear exclusivas bodas y celebraciones cerca de Panamá.

Sin embargo, este edén tropical no está reservado para los reyes y monarcas. Cualquiera que no le tenga miedo a navegar entre 30 y 45 minutos en ferry o lancha y atravesar la antigua playita de Amador, puede disfrutar de las mejores vacaciones de su vida en este territorio maravilloso. Y es sencillo. Los ferrys desde Panamá salen a las 9:00 y regresan de la isla a las 16:00 por un costo entre 10 y 20 dólares por persona, ida y vuelta.

A pesar de ser una isla turística, su habitad es tranquilo, por ello más de uno desea establecer habitación allí, luego de su primera visita.

Taboga

De la Isla

Visitar la Isla de las Flores es sinónimo de relajación, pero también de diversión. Si estamos planeando unas vacaciones de ensueño, es preciso conocer bien las posibles opciones y Taboga es una de ellas. Se ubica en el golfo de Panamá, a 20 kilómetros de Ciudad de Panamá, en un corregimiento del distrito con el mismo nombre.

Además es reconocida como una excelente opción para escapar de la ruidosa capital panameña, puesto que Taboga acoge sólo a un poco menos de dos mil habitantes. Pero, tiene la capacidad para recibir tres veces más de su población todos los meses por su alto tránsito turístico; que es a su vez la primera fuente de empleo y producción, seguido por la pesca.

Atractivos

Hay mucho para hacer y conocer en Taboga. Bañarse en sus aguas cristalinas y templadas es la principal, además están las caminatas tranquilas por sus calles coloniales. También pueden conocer la cultura y gentilicio de sus habitantes que amablemente interactúan con sus visitantes.

Lo más popular de Taboga es la playa de La Restinga, ubicada cerca del muelle del poblado. Allí se observa a diario un fenómeno precioso. Cuando la marea es baja, un sendero de arena separa la isla de otra pequeña, conocida como El Morro de Taboga. Y cerca de esta última playa, en las faldas de El Morro; se pueden observar los vestigios de un antiguo astillero.

Para los que aman la historia, se pueden deleitar observando la Cueva de San Pedro, las ruinas del Convento de Españoles, ruinas colombinas y la casa de Francisco Pizarro, conquistador del Perú.

​Para los más arriesgados también hay opciones. Los aficionados al senderismo pueden ascender el Cerro La Cruz, que recibe su nombre por una monumental cruz que se halla en su cima. Cuando logren estar en la cúspide se encontrarán con una vista panorámica impresionante. Reúne la playa, el pueblo, el majestuoso mar e incluso su vecina isla de Urabá.

Disfrute

Aunque en el pueblo se conservan las estructuras coloniales, Taboga cuenta con modernas cafeterías, bares, restaurantes y hoteles. Está zona también es reconocida por la construcción de lujosos condominios.

En sus restaurantes se puede degustar variados platillos internacionales, pero nunca falta el tradicional pescado frito; acompañado con su respectiva guarnición de arroz, papas y patacones. También es popular la corvina en salsa de hongos, la langosta y arroz con mariscos.

Curiosidad

El primer nombre de la isla fue San Pedro. Luego, producto de su nombre aborigen “Taboga” decidieron bautizarla como San Pedro de Taboga. Taboga deriva de la palabra indígena aboga, que significa abundantes peces.

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