Portobelo – historia, cultura y turismo

En Panamá se desarrollan muchos tipos de turismo y en la provincia de Colón está el grupo de atractivos que le dan vida al turismo histórico. Se trata del pueblo Portobelo. Su nombre es una conjunción para decir puerto bello, que fue la expresión que lanzó Cristóbal Colón al descubrir el lugar en 1502; cuando a bordo de la Santa María, realizaba el que sería su cuarto y último viaje a América.

Se encuentra a una hora de distancia de ciudad de Panamá, en la provincia Colón. Tiene atardeceres de películas, aguas cristalinas, playas de arenas blancas, arrecifes coralinos y verdes vivos. Es el punto intermedio entre dos de las principales zonas turísticas del país; el Canal de Panamá y el Archipiélago de San Blas. Pero destaca por el aire a antaño que se respira en cada uno de sus rincones lleno de trincheras, cañones y garitas; de no siempre recuerdos alegres.

Portobelo,provincia Colón

Al igual que Veracruz en México y Cartagena de Indias en Colombia; Portobelo en Panamá, da testimonio de la colonización y de las innumerables riquezas naturales y minerales que salían en barco hasta el viejo continente. De allí que sea uno de los lugares con el mayor potencial para atraer turistas. Son espacios para vivir tranquilamente las tradiciones; vivificar las frases de los libros de historia y contemplar lo que aún queda en pie luego de tantos ataques piratas y guerras fundamentalistas.

Patrimonio

El puerto de Portobelo fue muy famoso durante la colonización. Recibía todo tipo de mercancías y por ello se concretaban grandes negocios. Con los años, los lugareños instauraron las ferias de Portobelo. Todos los comerciantes extranjeros que llegaban en barco, podían hacer libremente sus trueques durante 40 días. Hasta hoy es un espacio ideal para el comercio y mucho de lo que se vende lleva también impreso la historia y cultura panameña. No en vano en la provincia Colón funciona la zona libre del país, una de las más importantes del mundo.

La UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad, en el año 1980, a la ciudad antigua de Portobelo que reúne a; el fuerte batería de San Jerónimo, los castillos de Santiago de la Gloria, el Fuerte Batería y la Casa Fuerte de Santiago, el castillo de San Felipe, las baterías Alta y Baja y la Casa Fuerte de San Fernando. Incluyendo además a las ruinas del Fuerte Trinchera del primitivo Santiago, la batería buenaventura, las ruinas del Fuerte Farnesio, de la Trinchera de la Casa de la Pólvora, la Aduana; los baluartes del recinto amurallado llamado San Cristóbal y el Fuerte de San Lorenzo. De esa forma la UNESCO las llama: Fortificaciones de la costa caribe de Panamá.

Actualmente Panamá lucha para conservar estas áreas cuyas estructuras tienen más de 400 años de edad. Invierten en restaurarlas porque además constituyen, desde 1976, el Parque Nacional Portobelo; que incluye unas 35 mil 929 hectáreas de terreno con asombrosa biodiversidad de especies y ecosistemas.

Antigua aduana de Portobelo, provincia Colón

Turismo

En Portobelo el plan es sencillo. En una visita de un día se toma muy temprano la ruta histórica. La entrada a algunos lugares son gratis. En otros se cobra cinco dólares por personas si son extranjeros y tres si son visitantes panameños.

A esos atractivos históricos hay que sumarle la Iglesia San Felipe de Portobelo. Es famosa porque para el mes de octubre se celebra la Veneración a su patrono el Cristo Negro. Una actividad a la que asisten anualmente alrededor de 150 mil personas en busca de arraigar su fe.

Luego de recorrer los monumentos y revivir las batallas y leyendas; se puede tomar la tarde para visitar alguna de las islas, entre la que destacan Isla Grande e Isla Galeta. Para bien o para mal no hay ninguna playa a la que se pueda llegar caminado desde Portobelo. Así que para sentir sus aguas cristalinas se debe tomar una lancha, que para algunos hace atractivo el recorrido por la experiencia de navegar, aunque sea un rato corto; para otros hace más costosa la excursión, puesto que los operadores turísticos cobran hasta 40 dólares por persona para llevarlos.

De estos operadores turísticos hay en ciudad de Panamá y también en Portobelo. Los lugareños se promocionan diciendo que conocen mejor la zona, que cuentan mejor las historias y mitos, así como ofrecen mejores precios y descuentos.

Atractivos

De cualquier manera, los que deciden pagar pueden practicar kayak o kayuko, snorkeling o buceo; en cualquiera de las playas y lagunas vírgenes. Pueden montar a caballo, visitar los manglares, hacer senderismo, disfrutar de ríos y cascadas. Eso sí, la abundante vegetación hace por ratos necesario el uso de protector contra insectos, sin embargo; los impresionantes paisajes valen el sacrificio.Manglares Portobelo, provincia Colón

Los que deciden quedarse en tierra firme tienen gran variedad de posadas, hoteles y tiendas de artesanía. También hay una gran cantidad de restaurantes y ferias de comida en donde la sazón panameña y del mar destacan a lo lejos.

También en el pueblo hay vida nocturna y los sábados son noche de Congo. Durante este tiempo los lugareños salen a las calles para mostrar sus fiestas e involucrar a los turistas para que puedan disfrutar. La música y los movimientos nacen de mezclar rasgos de la cultura indígena con la cultura negra. Son shows basados en las tradiciones panameñas que sirven de atractivo turístico. Casi siempre, se forman parrandas musicales al ritmo de los silbatos y luego llegan hombres con máscaras coloridas con figuras de diablos. Son todo un espectáculo.

En fin, visitar Portobelo es una buena, variada y divertida opción para los que quieren conocer Panamá. Es uno de los pocos lugares que une playa, manglar, fiestas e historia. Por eso se puede recomendar como un agradable destino para conocer y disfrutar.

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